Pink Christmas Wedding inspiration

Ella siempre había sido una buena chica, una hija obediente y educada. En sus labios siempre una sonrisa, pero una sonrisa triste, llena de sueños y recuerdos. La perfección era su jaula de oro, una jaula de la escapar.  Su deseo más profundo era huir. Correr lejos de las miradas, sin nadie que la juzgue. Huir lejos, aunque tan solo fuera por unas horas. Huir para poder liberar a su verdadero yo. Wedding in Castell de L’Alberg

Su nueva vida estaba a punto de empezar. Dejaría atrás su papel de hija perfecta para convertirse en una esposa excepcional. Era lo que se esperaba de Ella, y Ella sabía que por mucho que le molestara la perfección nunca podría ser feliz si defraudaba a las personas a las que amaba. Pero esta vez sería diferente, porque Ella se había hecho una firme promesa: cada año, en Navidad, después de que la última vela se apague Ella podrá liberarse de su encorsetada perfección para sacar a su verdadero yo.

La Navidad siempre había sido su época preferida, por eso no había una fecha más perfecta para celebrar su boda. Una boda dulce, elegante y perfecta. Como Ella. Una boda en tonos rosas y blancos, porque para Ella la Navidad siempre era rosa. Durante el día Ella sería la novia perfecta y la perfecta anfitriona. Pero por la noche Ella solo sería Ella.

A partir de ahora su más preciado regalo de Navidad será una noche para Ella. Una noche para bailar, correr, dejarse llevar. Una noche para brillar con luz propia. Una noche que llenar de buenos recuerdos que Ella conservará durante todo el año. Porque ya lo dijo Dickens: “El recuerdo, como una vela, brilla más en Navidad”.

Fotografía: Mireia Cordomí | Estilismo y producción: Bodas Deluxe | Ramo y decoración floral: Oh Fleurs! | Peluquería y maquillaje: Diana Galí | Papelería y caligrafía: Project Party Studio | Vestido de novia: Maria Luisa Rabell | Tocado, zapatos y liga: Mr. Right | Localización: Castell de l’Alberg

 

She was a good girl, obedient and polite. She didn’t like to upset and she didn’t like to disappoint. A glimmer of a smile always played on her lips, but it was a sad smile made of dreams and memories. Her need to be perfect was her golden cage, a cage she dreamed of breaking free from to a hidden place, a secret place where there was no one to judge. She longed to escape for a day, an hour, a second; to run from herself toward her liberation.Wedding in Castell de L’Alberg

She was on the brink of a new life, she was leaving behind her role as the perfect daughter to become the ideal wife. It was expected of her, she had no choice. But she knew that she would never be free from her own shackles if she was deceiving herself.

So she chose to marry at Christmas time, her favorite time of year. And like her, her day was sweet, elegant and perfect in every way, a joyous celebration in pinks and whites. To her Christmas would always be pink, it was about new beginnings and purity, it was about light and love. On that day she made a vow to herself, she decided she would remain that perfect girl and a perfect wife. But on the evening of Christmas Eve each year, once the last candle had been blown out, she would return to that day and to her true self. She would be untied from her restraints of perfection and would set herself free, running away from her home and back to nature for one night only. That grey still evening was hers alone. In the Christmas night air, the frosty ground crackling under her feet, she would dance, run, and finally escape. With red leaves falling about her like snowflakes, the perfect girl glowed beneath the light of the Christmas moon.

“Memories, like life itself, shine brighter at Christmas” – Charles Dickens.